Alteraciones del sueño con el paso de los años

 

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Alteraciones del sueño con el paso de los años

La alteración de los patrones del sueño es un signo normal del envejecimiento. En la mayoría de los casos, se puede tener dificultad para conciliar el sueño o bien despertarse con más frecuencia durante la noche. En las personas mayores, las fases del sueño profundo duran menos y se despiertan una media de 3-4 veces, ya sea por necesidad de ir al baño, ansiedad, dolores propios causados por algunas enfermedades crónicas o por la incomodidad de la postura en la cama. Por ello, es normal que muchas personas mayores despierten con la sensación de no haber descansado.

No obstante, pueden darse casos de trastornos de sueño asociados a enfermedades tales como la depresión o a medicamentos que se estén tomando. Entre esos trastornos, encontramos:

Insomnio: Puede ser crónico (que dura más de un mes) o agudo (que dura unos pocos días o semanas). Las personas con insomnio pueden sentir somnolencia durante las horas del día, dificultad para concentrarse, un riesgo mayor de accidentes y enfermedades y también una reducción significativa de la calidad de vida. Se debe consultar con el médico para que valore la necesidad de un tratamiento.

Apnea del sueño: Roncar de forma habitual y sonoramente puede ser un síntoma de apnea del sueño, que se caracteriza porque la respiración se detiene durante unos segundos varias veces a lo largo de la noche. Esto genera un estado de somnolencia durante el día al que pueden acompañar dolores de cabeza, pérdida de memoria, torpeza (con riesgo de caídas) e incluso un proceso depresivo. La apnea del sueño debe ser tratada, ya que supone un riesgo de sufrir accidentes cardiovasculares.

Es importante tener una buena “higiene del sueño” ya seas jóven o mayor adoptando una serie de medidas que le ayudarán a normalizarlo nuevamente:

  • Establecer una hora concreta para acostarse y despertarse y cumplirlo todos los días.
  • Evitar bebidas estimulantes (café, el té, colas, chocolate, etc.) durante al menos en las tres o cuatro horas previas a acostarse.
  • No hacer siesta.
  • Hacer ejercicio moderado por la tarde.
  • Utiliza la cama solamente para dormir o para la actividad sexual.
  • Si después de 20 minutos no se logra conciliar el sueño, es mejor levantarse y realizar alguna actividad tranquila, como leer hasta que se vuelva a sentir sueño.
  • Puede tomarse un vaso de leche templada antes de acostarse, ya que contiene un aminoácido natural que tiene un efecto similar a un sedante.